El teatro
Esta es tercera llamada. ¡Comenzamos!
Habrás escuchado en alguna ocasión esta frase o te han dicho no seas melodramático, no exageres. Otra vez muestras ese numerito, vuelves a hacernos tu tragedia. Son términos propios de la jerga lingüística del teatro.
Es importante conocer que viene del griego theatrón (θέατρον) y significa “lugar o sitio para la contemplación”. Es uno de los géneros literarios más importantes porque deriva de un texto dramático para llevarlo a una representación teatral, por eso es conocido como parte de las artes escénicas, que combina las áreas de actuación, escenografía, música, sonido y espectáculo. Es decir, intervienen actores los cuales reproducen una historia ante el público mediante la palabra, el canto, gestualidad, música, escenografía y sonidos.
Sus características generales son:
1. Uso del diálogo, pues conocemos la anécdota a través del intercambio de opiniones de los personajes; jamás aparece la figura del narrador.
2. La acción que expresa el movimiento que se da en los niveles interno y externo de los personajes.
3. El conflicto que determina la progresión de la acción. Podría definirse como la lucha de dos o más fuerzas opuestas.
El texto dramático es aquel escrito con el propósito de ser representado en público, no sólo para su lectura. Comparte una estructura de inicio, desarrollo y desenlace, así como una situación comunicativa:

Los elementos actúan de la siguiente manera:
- Enunciador: Es el autor del texto dramático, quien envía el mensaje.
- Enunciatario: Es el lector, quien recibe el mensaje.
- Mensaje: Será lo que se está transmitiendo en el texto, lo que el autor quiere que conozcas, la historia.
- Referente o Tema: Sobre qué trata la historia.
- Propósito: Sirve para conocer con qué finalidad o para qué el autor nos está transmitiendo el mensaje.
- Canal: A través de qué se nos envía el mensaje. En este caso sería a través de un texto dramático.
- Contexto: El tiempo y el espacio en el que se sitúa la historia.
- Código: Existen dos tipos de código, el lingüístico y el no lingüístico. Aunque ambos pertenecen al lenguaje verbal, en el primero encontraremos todo lo que incluye las palabras para explicar el mensaje, ya sea oral o escrita. Mientras que el código no lingüístico no ocupa palabras para que el enunciatario comprenda lo que se le quiere transmitir. Un ejemplo de esto serían las señales de tránsito, no es necesario que se explique con palabras el significado del color o de la imagen que se nos presenta para poder interpretarla. En el caso de un texto dramático, el código es totalmente lingüístico.
Por otro lado, también la representación teatral presenta la siguiente situación comunicativa:

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